Por Carlos Olivera

Carlos Olivera es desarrollador de software y emprendedor en tecnologías de información por más de 20 años, fundador del primer portal boliviano de Internet capitalizado por fondos de capital de riesgo, fundador de la primera empresa de desarrollo de videojuegos en Bolivia y de la primera comunidad de desarrolladores con tecnologías Google.

Carlos se desempeñó como consultor informático para diferentes empresas e instituciones, entre las que figuran: UNICEF, PNUD, Nuevatel, Pil Andina, Televisa (México) y Gameloft (Argentina). Además, fue director de tecnología en empresas como EMPRO Ltda. (Bolivia), The Perch Project (Arabia Saudita) y HotelConnections (Estados Unidos). Actualmente, Carlos es CTO de Delta Cargo SRL.


Si tienes un emprendimiento de base tecnológica, necesitas de un equipo de programadores para plasmar tu idea, para desarrollar ese importante proyecto: esa aplicación móvil o esa página web; necesitas que talentosos ingenieros “hagan su magia” para que pase de los planes a la implementación.

Necesitas un producto que se diferencie de la competencia, que rompa con estándares establecidos y esto implica grandes desafíos en elegir y contratar a los mejores para ese trabajo. ¿Qué características debemos buscar? ¿Cómo saber que estamos contratando a los correctos?

Vamos a explorar, lo que, desde mi experiencia, son los principales aspectos para tomar en cuenta.

El desarrollo de software es un proceso creativo que puede resultar muy complejo, el orquestar un equipo humano multidisciplinario articulando soluciones innovadoras es todo un reto. Si no están inspirados pueden estancarse días sin avanzar hacia ningún lado, o se pueden tomar caminos equivocados que desencadenen en importantes pérdidas de tiempo y dinero.

Cuando dices: “Necesito al mejor talento, necesito a los mejores programadores”; ¿Qué es exactamente lo que estás buscando?, ¿Será que, con un examen de capacidades técnicas, o capacidades “duras” encontrarás lo que necesitas?

Primero, recomiendo que puedas evaluar la siguiente pregunta: ¿Tienes clara la cultura organizacional de tu startup?

Antes que nada, antes de hablar del proyecto que deben desarrollar, debes tener claro cuál es la cultura organizacional que quieres cultivar, cuáles son los valores, cuál es la visión de organización. Debemos tomar en cuenta que las personas que contrates deben estar alineados a estos valores; para pedir al trabajador que se “ponga la camiseta”, éste debe tener claro en qué equipo está jugando, cómo debe interactuar con los otros jugadores y cuál es la estrategia para ganar.

Un programador “estrella” no siempre es la clave del éxito: La disciplina tarde o temprano supera al talento.

Un programador talentoso pero indisciplinado, que no se adapte a la organización, que no sea un “team player”, tarde o temprano será contraproducente al proyecto. Un equipo de desarrollo organizado, con una correcta planificación puede avanzar lejos con equipos de programadores poco experimentados, si existe la motivación para aprender y superarse constantemente, si respetan la metodología y la coordinación en equipo.

No es fácil, un desarrollador talentoso te enamora. Que traiga la solución de la noche a la mañana, que se amanezca trabajando para sorprenderte con un código inesperado, aunque luego se pierda una semana, no entregue reportes, no documente, se lleve mal con QA, entre otros problemas.

La solución no necesariamente pasa por prescindir de estos genios excéntricos, también, dependiendo de los casos, pueden ser los del escuadrón de avanzada, los que abran el camino para que luego, el resto del equipo pueda madurar el desarrollo en una implementación confiable.

Un programador senior, talentoso: es caro, tomar en cuenta en el presupuesto.

Un programador de aplicaciones móviles con experiencia de varios años en plataforma Apple, tendrá una pretensión salarial alta, y posiblemente sea complicado de encontrar candidatos disponibles, dependiendo si el trabajo es presencial y de la región en que se lo precise. Ejemplo de salarios en Argentina.

No existen las “gangas”, un profesional serio sabe valorar su trabajo, si bien hay factores que no pasan necesariamente por la remuneración económica, en general se cumple el famoso dicho: “lo barato a la larga sale más caro”.

Por lo tanto, debes considerar desde un principio los temas de presupuesto, el “mejor” programador sabe lo que vale, y tienes que contar con las espaldas financieras para solventarlo.

COROLARIO: Trabajar en la metodología, más allá de los recursos humanos involucrados

Una de las debilidades más recurrentes en los equipos de TI es la dependencia a los programadores que diseñaron e implementaron la solución. Cuando un elemento clave del equipo se va, genera una inestabilidad que es complicada de sobrellevar, llevando a retrasos e incluso a sacrificar la calidad del producto final.

Además de la correcta documentación, otro de los aspectos para cuidar es el de “Devops”, que es el encargado de que todo el flujo desde los archivos de código fuente hasta la puesta en producción se encuentre correctamente configurado e implementado. Recomiendo leer sobre los modelos de madurez en el desarrollo de software.

Se debe minimizar el impacto de perder a un miembro del equipo, bajo la premisa: “todos son importantes, nadie es imprescindible”.